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jueves, 12 de enero de 2012

Reptiles

Terrarios 
La creación de un habitáculo apropiado para la especie que hospedamos es crucial para el mantenimiento correcto del animal. Así, la gama de terrarios es amplísima, y solo se ve limitado por la naturaleza y la imaginación humana. El objetivo básico debe ser proporcionar un hogar adecuado a nuestro reptil. Para ello debemos documentarnos sobre el lugar de procedencia de nuestro animal. No solo eso, también es importante informarnos del biotopo que ocupa para hacernos una idea exacta del clima que reina en su lugar de procedencia.
Los terrarios que habitualmente se encuentran en las tiendas, son válidos para muy pocas especies de reptiles. Por muy poco dinero puedes hacerte un terrario según tus necesidades.
Cosas que deberías saber antes de hacer un terrario:
-Temperatura: Temperatura óptima del animal. Temperatura día/noche. Cambios por estaciones.
- Humedad: Humedad óptima. Si es constante o varía.
- Iluminación: Intensidad de la luz. Radiación UVA/UVB
- Sustrato apropiado.
- Ventilación apropiada.
- Tamaño máximo del animal          Con estos datos podemos empezar a construir el terrario para nuestro reptil. Como materiales para su construcción podemos emplear madera, vidrio, plástico, metal, etc, Cada material presenta unas ventajas sobre los demás. La madera se suele emplear para terrarios desérticos o que necesitan una humedad relativa media-baja. El cristal se suele emplear para terrarios tropicales con niveles altos de humedad. Por contra es más dificil mantener una buena ventilación.
           Ultimamente se estan obteniendo muy buenos resultados con los terrarios creados a partir de estanterías metálicas. Una vez elegido el material, deberemos instalar el sistema de iluminación que dependerá una vez más de la especie que mantengamos. Se pueden combinar diferentes sistemas según las necesidades.
            Las lámparas de mercurio proporcionan una buena iluminación para gran cantidad de reptiles, proporcionando además de UVA/UVB, calor. También se emplean los tubos fluorescentes de diferentes espectros, pudiéndose combinar según las necesidades de UVA/UVB. Como fuentes de calor se utilizan focos y lámparas de infrarojos. Debes vigilar que los animales no puedan entrar en contacto con la fuente de calor. Toma todas las precauciones.
Calefacción: Como fuente de calor se utilizan cables y esterillas calefactoras. Estos aparatos son fuente de continuos problemas, por lo que personalmente desaconsejo su uso. Estos sistemas se instalan en el suelo del terrario, y proporcionan calor desde abajo. Frecuentemente se producen quemaduras en los animales mantenidos con estos sistemas que pasan horas y horas en contacto directo con la fuente de calor produciendose quemaduras por contacto (estas quemaduras producen lesiones internas y solo se suelen descubrir cuando la destrucción de tejido se hace visible en las capas externas de la piel, siendo normalmente demasiado tarde).
      Otra fuente de calor son las bombillas y focos de diferentes potencias y tipos de luz. Hay bombillas de vapor de mercurio, infrarrojos, bombillas ultravioleta, focos, y un largo etc. Lo importante es saber si proporcionamos la iluminación oportuna para cada especie.
Iluminación: Continuando con el apartado anterior, debemos destacar la necesidad de rayos ultravioleta de la mayoría de los reptiles. Dichas necesidades varían dependiendo del biotopo donde habita el animal. Así, los reptiles de zonas desérticas necesitan una cantidad mayor de radiación UVB, así como una mayor intensidad de luz. Y un fotoperiodo de hasta 14 horas de luz. Los reptiles de zonas boscosas o selváticas tiene una menor necesidad de rayos UVB, y la intensidad de luz será menor.
Sustratos: Como sustrato se emplean diferentes materias como turba, arena, tierra, serrín, piedras, corteza de coco y un largo etc. Una vez más la elección de un material u otro dependerá de varios factores. Para mí el más importante es la higiene. Los sustratos orgánicos siempre dan más problemas debido a la aparición de hongos y bacterias por la descomposición de heces y restos de comida. La arena puede producir abrasiones y problemas digestivos si es ingerida. Los terrarios desérticos son más asépticos por la baja humedad... Documentate una vez más sobre que sustratos es el adecuado para tu terrario/reptil.
Humedad: La humedad variará de un habitat a otro. Los terrarios desérticos, pueden tener una humedad relativa baja en torno al 30-40%. Incluso en estos terrarios es imprescindible una cubeta con agua donde los animales puedan beber o remojarse. Los terrarios de sabana, pueden tener una humedad en torno al 40-60% aunque esto puede variar de una época del año a otra. Los terrarios tropicales tienen una humedad mayor en torno a un 60-80% para zonas de bosque y zonas tropicales costeras y entre un 80-100% de humedad para terrarios tropicales de montaña y pluviselvas tropicales.
Ventilación. Una buena ventilación es muy importante en los terrarios, especialmente en los húmedos tropicales. Esto lo podemos conseguir mediante rejillas, telas metálicas...



Medición.Para comprobar que los parámetros de temperatura y humedad son correctos, debemos contar con un termómetro/higrómetro de calidad. Los mejores son sin duda los digitales. Es aconsejable disponer de dos para comprobar su funcionamiento.     
Para detectar problemas en el terrario es muy útil fijarse en el comportamiento de tus huéspedes. Un animal que intenta continuamente escapar de su terrario nos indica que hay algo incorrecto. Muchos animales se estresan al ver su imagen reflejada en el cristal por efecto de las luces interiores. Una temperatura excesiva también provoca que el reptil quiera escapar. Muchos reptiles son territoriales y solo pueden ser mantenidos individualmente. Muchas veces se producen quemaduras por mantener temperaturas demasiado bajas. Esto provoca que el animal se acerque demasiado a la fuente de calor.
Publicado: Jessica Romandini

miércoles, 11 de enero de 2012

Alimentos Vivos para tus reptiles

http://www.reptiles.com.es

En los comercios especializados podemos encontrar gran variedad de alimentos vivos como grillos, langostas, zophobas, tenebrios, cucarachas, lombrices, polillas, moscas, ratas, ratones, etc.

Es importante alimentar correctamente a los animales que vayan a ser utilizados como presas… A los grillos y las langostas conviene darles frutas y verduras frescas un par de días antes de ser entregadas como alimento.

Las langostas migratorias y otros saltamontes son la presa natural de gran cantidad de reptiles. Por ejemplo los uromastyx sienten verdadera predilección por las langostas. Esto es debido a que en las zonas originarias de los uromastyx se producen periodicamente invasiones y plagas de langosta migratoria, momento que es aprovechado por los uromastyx para darse verdaderos atracones.

Las zophobas y los tenebrios son bien aceptadas por muchos reptiles, pero nunca se deben suministrar en exceso. Su exoesqueleto quitinoso resulta difícil de digerir y puede producir anorexia si se suministra en exceso. Intenta siempre dar los más blanquecinos que aún no han endurecido su exoesqueleto.

Los insectos, como el resto de los artrópodos, tienen esqueleto externo, formado por tres capas que de fuera a dentro son: la cutícula, la epidermis y la membrana basal. La cutícula es una capa dura, ligera e impermeable, que puede presentar diferentes colores. Químicamente está constituida por un polisacárido: la quitina. Durante las mudas la cutícula vieja es sustituida por otra nueva. Para permitir el movimiento, el exoesqueleto dispone de articulaciones constituidas por unas finas membranas o escleritos.

Las cucarachas y polillas también son usadas como alimento para gran cantidad de reptiles, pero su uso, como las zophobas y tenebrios, es esporádico y solo tiene como fin proporcionar una dieta variada.

Para alimentar grandes saurios y serpientes se utilizan diferentes especies de micro mamíferos. Ratas, ratones, jerbos, hámster, etc... Son utilizados como presas. Nunca utilices roedores capturados de la naturaleza como alimento ya que podrían estar parasitados o contaminados.

Publicado: Jessica Romandini

lunes, 9 de enero de 2012

Reptiles

                       

                                        Conócelos y ámalos

Jessica Romandini

            Mucha gente le tiene miedo a los reptiles, a tal punto que aclaman su muerte ante su presencia, pero están equivocados con esos pensamientos.  ¡Estúdialos con atención y verás que son realmente interesantes!

            Se le da el nombre de reptil por la manera de moverse,  pueden desplazarse de un lugar a otro apoyando la panza en el suelo. Sin embargo, no todos los reptiles se trasladan así. Lo que los caracteriza son las escamas, es decir, las placas duras que recubren sus cuerpos.

            Los reptiles aparecieron en el planeta hace unos trescientos cuarenta millones de años. Eran tantos que toda una era de la historia es conocida como Edad de los Reptiles; andaban por todas partes; en las aguas, en los pantanos, en los valles y en los bosques, algunos hasta volaban, como pájaros.

            Sin embargo, en la actualidad quedan pocos reptiles en el mundo. Hay sólo cuatro grupos. El Chelonia, que agrupa a las tortugas; el Crocodilia, a los cocodrilos, caimanes y aligátores; el Rinchocephalia, con un sólo representante, el tuatara, éste se parece a la iguana; tiene patas gruesas con cola aplastada, se ubican en dos islas de Nueva Zelandia y el cuarto es el Squamanta, perteneciente a las lagartijas y serpientes, este último es el que tiene más especies que están repartidas en todos los continentes.

            No sólo están esparcidas por todo el mundo si no que también los Squamantas son las especies poseedoras de veneno. Se conocen dos tipos de lagartijas venenosas, el monstruo de Gila, que vive en el norte de México, y el temacuil, en el sureste. Así mismo, se encuentran las serpientes y entre las mortales se tienen las siguientes: las marinas, las cobras, los búngaros, las mambas, los coralillos, las cascabeles y las nauyacas.

            El veneno de las serpientes puede matar en segundos o en pocas horas. Para contrarrestarlo se inventaron los antídotos o contravenenos. Sin embargo, debes tener muy clara una cosa: las víboras y las serpientes son temerosas; sólo atacan si se las fastidia o se las pisas.

Beneficios

            Todos los reptiles son útiles, hasta los más venenosos, con el veneno de las serpientes se fabrican antídotos y medicinas. La carne y los huevos de las tortugas nos sirven de alimentos, mientras que su caparazón y su piel se emplean en la industria, a esta actividad también se le agregan la piel de las serpientes, de los grandes lagartos, de los cocodrilos, de los caimanes y de los aligátores, sin contar que en muchos países se come carne de serpientes y de lagartos.

            Para los agricultores son muy útiles, debido a que los reptiles protegen las cosechas al devorar ratas, ratones, cucarachas, chapulines y otras plagas.

            Los reptiles no son monstruos. Son criaturas de la naturaleza, como todos nosotros, que cumplen importantes misiones. Conociéndolos bien, los comprendemos y nos damos cuenta que hay que cuidarlos y estimarlos.

Reptiles

Alimentando a mi Reptil
http://www.reptiles.com.es

            Gran parte de éxito en el mantenimiento y reproducción de reptiles en cautividad recae sobre una alimentación correcta. Vamos a tratar en este apartado de conocer cómo alimentar a nuestros animales de una forma sana y equilibrada.

            Dejando a un lado a los reptiles especializados, la gran mayoría se alimenta de insectos y pequeños vertebrados. También hay una gran cantidad de reptiles herbívoros y omnívoros. Como siempre una dieta lo más variada posible es beneficiosa. Además deberemos informarnos sobre las necesidades de calcio/fósforo (y otros minerales) y vitaminas de cada especie. La gran mayoría de las enfermedades desarrolladas por los reptiles mantenidos en cautividad se deben a carencias nutricionales o ambientales. (Estudiaremos este punto en otro espacio). Los reptiles herbívoros (algunas tortugas, iguanas...) son más fáciles de alimentar correctamente debido a la gran gama de productos vegetales existente en el mercado.

            Vamos a diferenciar 3 grandes grupos de reptiles en función del origen de la composición mayoritaria de su dieta y observar el tipo de carencias nutricionales que puede presentar cada una de ellas para posteriormente proceder a su suplementación en caso necesario.

Reptiles Carnívoros: Incluimos a los reptiles con predominio de origen animal en su dieta. Así diferenciamos a aquellos que se alimentan en mayor medida de vertebrados -Carnívoros- y aquellos que consumen insectos y otros invertebrados, a quienes consideraremos -Insectìvoros-

Carnívoros: Hay numerosas especies de reptiles carnívoros, y en esta categoría englobamos a los reptiles comedores de pequeños mamíferos, reptiles, aves, peces, así como a los reptiles carroñeros tanto ocasionales como especializados. En general podemos decir que los reptiles alimentados con presas vivas enteras, no suelen necesitar prácticamente suplementos minerales, sólo vitaminas en algunas ocasiones, ya que al ingerir vertebrados enteros, sus necesidades de vitamínicos suelen quedar satisfechos.

            En el caso de utilizar alimentos vivos congelados, periódicamente es necesario suplementar con vitaminas, ya que en el proceso de congelación se pierden en gran cantidad. Hay aficionados que ofrecen las presas recién muertas, así evitan posibles ataques de las presas hacia los reptiles y el alimento no pierde su valor nutritivo. Muchas especies solo aceptan el alimento vivo, ya que es el movimiento de la presa lo que estimula el instinto de caza.

Insectívoros: La alimentación de los reptiles insectívoros, es sin lugar a dudas la que mayores problemas plantea tanto por la dificultad de obtener alimento vivo, como de alimentarlo correctamente y proceder a su posterior enriquecimiento (en caso necesario).

            La apariencia de un reptil bien alimentado, es espectacular en muchos casos, mientras que reptiles alimentados pobremente, suelen tener colores apagados, los animales son apáticos... Casos de negligencias por desconocimiento o por falta de respeto a la vida por parte de algunos aficionados terminan con la vida de muchísimos ejemplares.

Reptiles herbívoros:

            Tenemos un grupo bastante numeroso de reptiles (tortugas terrestres, iguanas…) que tienen una dieta casi totalmente vegetariana, aunque en ocasiones pueden ingerir materia de origen animal.

            Este tipo de reptiles tienen un sistema digestivo y excretor no tan resistente como los reptiles insectívoros, y el exceso de proteína animal en su dieta causa numerosas enfermedades interrelacionadas que afectan a hígado, riñones, etc.

            Hoy en día se venden preparados alimenticios para numerosas especies de lagartos, tortugas, etc., con composiciones más o menos acertadas, que deben ser usados como complementos alimenticios más que como dieta exclusiva. Como alimento vegetal destacan por su alto valor nutritivo las gramíneas germinadas como trigo, cebada, centeno y avena.

            Las semillas también son ávidamente ingeridas por algunos saurios como los uromastyx, increíbles supervivientes vegetarianos en ambientes desérticos y semidesérticos, que se las apañan comiendo todo rastro de vida vegetal en climas extremos. En el mercado es fácil encontrar gran variedad de semillas que pueden ser germinadas para alimentar su valor nutritivo y así reducir su aporte de grasa. Así tenemos desde maíz, pipas de girasol, cañamones, y un sin fin de semillas utilizadas como alpiste.


            En cuanto a las frutas, pueden usarse peras, manzanas, plátanos, kiwis, melocotones, etc. Es muy recomendable y resulta muy atractivo y despierta el apetito en muchas especies proporcionarles ensaladas de vegetales y frutas que pueden suplementarse con vitaminas o calcio cuando sea oportuno.

            Como siempre las hembras gestantes y las crías en crecimiento necesitan mayores cantidades de calcio que los adultos.
Autor: Jessica Romandini